sábado, 1 de mayo de 2021

La unidad de lo diverso


 Dice Karl Marx: “Lo concreto es la unidad de lo diverso”. ¿Qué es lo opuesto, lo contrario, a lo concreto? Lo abstracto. Abstracto quiere decir carente de determinaciones, o que tiene pocas determinaciones, lo contrario de esto es lo concreto. En la semilla, el árbol existe de manera abstracta, su diversidad, sus determinaciones, no han asomado todavía; el árbol existe solamente en potencia, existe solamente como posibilidad. Cuando hablamos de posibilidad, hablamos de posibilidad real, que es lo opuesto a posibilidad ideal. Una semilla contiene en potencia  todas las determinaciones del árbol, por eso es que hablamos de posibilidad real; pero un trocito de plástico con forma y color de semilla —una semilla cualquiera— no contiene en potencia a todo el árbol, ni a parte del mismo; en ese caso, hablamos de posibilidad ideal. Yendo a la cuestión de la construcción del Socialismo; todo aquel que espere que el Socialismo pueda surgir en el seno de un país con capitalismo no suficientemente desarrollado y sin ser una región económica grande, se mueve, aunque no lo sabe, en la posibilidad ideal. Solamente en un huevo real, y no en uno que de huevo solamente tenga la apariencia, existe la posibilidad real, de que de él surja un pollito.
Cuando la semilla germina comienza su desarrollo, y lo abstracto (la semilla) comienza a tornarse en su contrario, lo concreto (el árbol). Comienza el movimiento de ser en potencia a ser en la forma de movimiento, en la forma de dinámica. Comienzan a aparecer las determinaciones del árbol: las raíces, el tronco, las hojas, las flores, los frutos. Y dentro de cada fruto nos encontramos de nuevo  con la semilla. No es un movimiento en círculo, es un movimiento en espiral. El árbol, lo concreto, es la unidad de lo diverso, la unidad del conjunto de sus determinaciones. Ese movimiento en espiral se manifiesta en el surgimiento de todas las determinaciones del árbol.
La dialéctica se manifiesta en la oposición entre lo abstracto y lo concreto. La dialéctica se manifiesta en que esta oposición no es una posición estática sino dinámica; este dinamismo consiste en la transformación de lo abstracto en su contrario, lo concreto. La dialéctica se manifiesta en que los contrarios además de tener oposición tienen unidad. La dialéctica se manifiesta en la unidad de lo diverso; por el contrario, la metafísica en la diversidad solo encuentra separación pero no atina a ver la unidad que existe en lo diverso. En España, las diferencias nacionales que existen en su seno, se contemplan por parte de los españolistas extremos solo desde el lado de la unidad, como negación de la diversidad; por el contrario, los nacionalistas regionales contemplan las diferencias nacionales solo desde el lado de la diversidad y no desde el lado de la unidad. Ambas concepciones son resultado del modo de pensar metafísico: “O unidad, o diversidad; ambas a la vez son un imposible”. La dialéctica se manifiesta también en que lo que es causa se torna consecuencia y lo que es consecuencia se torna causa. La semilla es causa del árbol, la consecuencia. El árbol es la causa de la causa, lo que se manifiesta en la aparición de la semilla dentro del fruto, la causa transformada en consecuencia.
Así de dialéctico es el mundo de los objetos y de sus imágenes en el pensamiento, los conceptos.

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