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sábado, 17 de junio de 2017

El culto al timple


No soy nacionalista. A estas alturas de la historia de la humanidad, en la Europa moderna y desarrollada, es un atraso ser nacionalista; el nacionalismo es lo reaccionario frente a lo revolucionario. El mundo camina, progresa, hacia regiones económicas grandes, y hay que ponerse del lado del progreso; porque es mucho lo que le ha costado a la humanidad llegar hasta aquí, porque son muchos los que han perdido sus vidas para llegar hasta aquí. En la Segunda Guerra Mundial, con la bandera del nacionalismo alemán en la punta de lanza, el nazismo, perdieron su vida unos cincuenta millones de personas, lo que equivale a barrer del mapa a la España entera. No soy nacionalista, pero tengo orgullo nacional, lo que me lleva de forma inmediata a sublevarme en contra de aquel o aquello que se me quiera imponer como bueno por el mero hecho de proceder de afuera. Pero eso no deja de ser una manifestación de orgullo nacional negativa, porque se limita a negar a otro, a negar al otro; es por ello que persigo desde hace muchos años  basar mi orgullo nacional en la afirmación y no en la negación, un orgullo nacional positivo. El orgullo nacional positivo tiene como fundamento la creación de un producto espiritual elevado y universal, en mi caso, como profesor y compositor, en la creación de una didáctica musical elevada y universal, y en la creación de un arte musical elevado y universal. Sólo se puede sentir orgullo de lo que uno produce de forma grande, de la producción mezquina no se puede sentir orgullo, todo lo contrario, sólo se puede sentir vergüenza.
El timple, un instrumento musical canario, próximo al ukelele, al charango, al cuatro venezolano, que los más mediocres se empeñan en subirlo a los altares del múltiple y diverso mundo de los instrumentos musicales. Hace tiempo, cuando comenzó la fiebre del timple, dije a un grupo de alumnos: verán ustedes que dentro de poco a alguien se le ocurrirá la “revolucionaria” idea de ampliar el número de cuerdas  del timple, de cinco a seis, y afinarlo como una guitarra. Se cumplió mi augurio, desgraciadamente. Se llegó así a la atrasada paradoja de viajar del universal y avanzado instrumento de la guitarra, resultado de un proceso de siglos, al mezquino timple, de pasar de lo grande y universal a lo pequeño y local. Ese atrasado y reaccionario movimiento viene determinado en parte por el prejuicio nacionalista y en parte porque el guitarrista se escuda en el timple para esconder su incapacidad para tocar la guitarra.
El otro día, en un concierto, estuvo en el escenario el timple, en medio de una orquesta grande, mucho metal y mucha cuerda, estuvo perdido, sin nada que aportar, porque es poco lo que puede aportar el timple en medio de instrumentos tan avanzados, universales y poderosos. ¿Qué es el timple al lado de un Violoncello, por ejemplo, y al lado de toda una orquesta de cuerda entera? Un hormiga al lado de un elefante, una terrón de azúcar flotando y desapareciendo en el océano. La presencia de ese timple ahí no es fruto, no es consecuencia de lo musical, de una elaboración musical pensada, que se refleja en una orquestación pensada, es fruto, es consecuencia del prejuicio nacionalista, que reduce la cultura canaria a lo meramente folclórico, a lo local en contra de lo universal. No niego al timple, Dios me libre. Pero si niego rotundamente a la consideración del timple más allá del papel que le corresponde. Muy elaborada tiene que estar un obra musical que combine, por ejemplo, violín y timple, para que adquiera valor artístico, así y todo, un oído educado artísticamente, siempre sentirá un gran desnivel en la aportación orquestal de esos dos timbres tan desiguales.
Si los músicos que han contribuido con sus magistrales obras al desarrollo del arte musical, a sus historia, se hubieran dejado guiar por esta conducta de culto a los instrumentos folclóricos, no tendríamos en la actualidad los poderosos y universales instrumentos musicales que disponemos, no tendríamos las magistrales, eternas y universales obras musicales que se han ejecutado con esos instrumentos.

8 comentarios:

  1. Hola Vicente, me ha gustado mucho leer tu opinión. Me encaja bastante con las sensaciones que, en más de una ocasión, he tenido. Por otro lado, me parecen muy acertadas tus consideraciones, tanto sobre el nacionalismo, lo nacional, etc como del orgullo propio.

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    1. Todo el mundo puede comprobar que yo no elimino ninguna participación en este blog, pero en la página de inicio se dice que todo comentario que se esconda en el anonimato será eliminado. Actúo en consecuencia.

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  3. ¿Está este artículo escrito por un músico con experiencia en el arte musical o por alguien que simplemente da una opinión sin saber mucho de que va el asunto? La diferencia que hay entre un timple y un cello es muchísima, no en detrimento de uno ni en beneficio de otro, sino la misma diferencia que existe en un instrumento y otro.

    La capacidad de expresión depende del Intérprete y de las habilidades técnicas de su ejecución. Usted puede conseguirse a un muy mal cellista y a un muy buen timplista, ¿Quiere decir que el cello empieza a ser un mal instrumento?

    En fin, que éste artículo es un desacierto de arriba a abajo, y su autor es tan acomplejado como los nacionalistas que asegura criticar. Evidentemente el nacionalismo es una enfermedad muy bien e indeseable, pero tener una opinión vociferante desde la ignorancia y el complejo también lo es. Saludos

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    2. Cualquier persona puede dejar sus comentarios libremente en este blog. Pero ya se advierte en la página de inicio que cualquier comentario, ya sea de crítica o de albanza, que se esconda en el anonimato será eliminado.

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  4. Este artículo me parece una falta de respeto para aquellos que intentan conseguir que el timple evolucione y se convierta en el instrumento que tiene que ser, un instrumento que a parte de acompañar a los grupos folclóricos con sus rasgueos, sea un instrumento digno de tocar con una orquesta sinfónica( que ya lo ha hecho),e intentando conseguir que llegue a los conservatorios de música. Claro que el timple no se puede comparar con un cello, cada instrumento es diferente, pero eso es lo bonito de la música, la diversidad de instrumentos que juntándolos logran algo increíble. Te recomiendo que busques y escuches el timple a manos de muchos timplistas que han tocaso junto a orquestas o bandas, porque no tiene desperdicio. Me refiero a Pedro izquierdo, benito cabrera, victor estárico, german López... entre otros muchos. También me gustaría que lo escucharas como timple solista de conciertos como althay paez, beselch Rodríguez... porque son un ejemplo de que el timple puede estar en cualquier agrupación de música. Como solista, como acompañamiento o como un instrumento más. Yo llevo estudiando timple 12 años con mi profesor Pedro Izquierdo y me puedo considerar un música igual de reconocido como puede ser un violinista o un pianista, porque para ello he estudiado solfeo o armonia y demas junto a diferentes músicos de diferentes especialidades. Yo mismo, he tocado obras para violin y piano adaptado para timple y piano, he tocado con bandas de música, con una orquesta en Italia, siendo el único timple d ela orquesta. Así que no me diga que el timple no se ajusta a esas agrupaciones porque lo he vivido de primera mano y he visto y oido que si se acopla perfectamente.

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  5. Este artigo é uma farça! Este artigo é feito por um "Velho do Restelo" (ver significado em português), que só sabe criticar e nem deve ter mãos para tocar! Quem é este nacionalista??? O que é isso de Nacionalista? Isso é evolução? isso é conhecimento? isso é viver no século XXI?...este senhor em vez de nacionalista ele parece-me é bairrista! ... o que ensina este senhor aos seus alunos? que tristes estes miúdos! Oxalá que possam pesquisar na NET o que é a evolução dos cordofones, nomeadamente na sua amplificação e construção e nas composições e nos arranjos musicais! ..eu também não concordo que se aumente o numero de cordas nos instrumentos originais, mas desde que fiquem com a sua afinação e tamanho, não vejo qualquer problema em elevar a sua prática seja de que forma e estilo for! Então a guitarra também não teve os seus primórdios? Falta de repertório, afirmação no mundo clássico, etc? e os outros instrumentos todos tiveram desde sempre o repertório e a afirmação que têm hoje?...não meu caro! Não não tinham! e procuraram desenvolver-se, procuraram afirmar-se! E agora vem você dizer que não se pode fazer o mesmo com o Timple?????? Grave um vídeo e mostre as suas capacidades neste instrumento, eu quero ver! Se me impressionar e eu estiver errado e retiro tudo o que disse! Aguardo pelo vídeo!!! Força Beselch, força Bentito, etc, etc!! Estão no caminho certo...enquanto os que não tocam apenas escrevem criticas!!!

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