domingo, 10 de julio de 2016

La Partitura


En Poética Musical dice Stravinsky que la ignorancia y la mala fe tienen la misma raíz. Llevo más de veinte años sometiendo a crítica el sistema de educación musical vigente y las producciones artísticas que de él derivan, en todos estos años he tenido que soportar la ira furibunda de esa retorcida unidad que forman la ignorancia y la mala fe; en pie sigo. Recientemente he realizado un análisis crítico de una obra musical, después de escucharla muy detenidamente y repetidamente; la consecuencia, una enorme bulla desatada por el compositor de la obra y sus adeptos. En toda esa bulla no apareció en momento alguno la más mínima demostración de que el contenido de mi análisis era errado; es la forma de actuar que tiene la ignorancia, colocándose más allá de las cosas, colocándose, en este caso, más allá de mi análisis, pretendiendo así haberlo superado. ¿Cómo se concretó ese colocarse más allá? Afirmando que lo mío no era un análisis, sino una crítica, que para analizar la obra en cuestión tenía que disponer de la partitura; me retaron entonces a que hiciera una transcripción de la obra para conseguir de ese modo la partitura. Se llegó así, por parte de estos iluminados músicos, a que la capacidad para transcribir una obra musical constituyen saber musical. Tengo una alumna que posee un oído absoluto, de modo que ella puede reproducir cualquier tono que vea representado en una partitura, así como reconocer los tonos de cualquier melodía que escuche, independientemente de la tonalidad de la misma; pero de sobra sabe mi alumna que esa cualidad suya no representa saber musical alguno, por disponer de esa cualidad no es mejor compositora, ni mejor intérprete. Tengo un programa informático que es capaz de transcribir exactamente lo que yo canto o toco; y ahora me he venido a enterar que mi programa informático tiene saber musical. Lo que no tiene mi programa informático ni tienen estos iluminados músicos es un saber musical que les permita distinguir la música bien elaborada de la mal elaborada, es esa ignorancia la que los conduce a hacer pública una música tan superficial y de tan escasa elaboración.



Al final el compositor se decide a hacer pública la partitura de su obra, ejecutada por el siguiente conjunto instrumental: Piano, Bajo, Batería, Trompeta y Saxo. En la imagen aparecen los primeros compase de la misma, que continúa así hasta 89 compases. ¿Cómo un músico serio, con fundamento, puede llamar partitura a esto? Una partitura recoge las partes del conjunto instrumental, y aquí no hay nada de eso, esto es una partitura abstracta. ¿Qué es lo que pone de manifiesto esta partitura abstracta? Que en esta improductivamente larga obra musical de ocho minutos hay mucho más de improvisación que de construcción, que lo creado está completamente hecho de oído, porque la educación musical de los músicos que crean de esta manera, no les sirve para componer pensando; por eso este tipo de composiciones no constituyen la multiplicación de una una sola cosa, sino que es la suma abigarrada de cosas distintas, en este tipo de composición musical no se procede por multiplicación (la unidad diversa) sino por suma (la unidad dispersa).
Pasamos ahora a lo que esta gente llama análisis, de la mano del propio compositor.
  • “En esta composición encontramos seis transformaciones Fsus2 y siete de Gbsus2 mediante la sencilla técnica de permutar el bajo”
  1. Lo de las “transformaciones”. Suena en el piano el acorde C (C/E/G), ahora el bajo hace primero A y luego F. El acorde de C no se ha transformado en absoluto, lo que ha sucedido es que la armonía ha cambiado, de Am7 a Fmaj7(9)* (El asterisco está señalando que este último acorde es un acorde no estándar, dado que carece de tercera). En general, no hay nomenclatura para los acordes no estándar. 
  2. ¿En qué parte de esta “partitura guía” (esta gente lo arregla todo a base de poner nombres) está el contenido concreto de las anunciadas transformaciones? El contenido que realiza el piano y el bajo ¿No me dijeron que el análisis de una obra musical sólo es tal si se tiene la partitura de la misma?
  • “La contraposición de estos dos acordes con la evolución del bajo reflejada en el cifrado puede observarse en la partitura guía”
  1. Esto es lo que esta gente entiende por analizar: describir, señalar, indicar. El verdadero análisis consiste en explicar. Yo señalo que el Sol emerge en el cielo por el Este y se hunde por el Oeste, y el saber científico explica que este aparente movimiento del Sol alrededor de la Tierra es el modo como se manifiesta, para el observador terrestre, el movimiento de rotación de la tierra. Señalar y explicar están en las antípodas. El señalar, al contrario que el explicar, no se traduce en formación musical alguna. 
  2. En el cifrado está, dice el compositor, el reflejo de la evolución del bajo; pero ese contenido que se refleja no aparece por ninguna parte. No solamente se reduce el análisis al mero señalar, sino que encima no aparece escrito por ningún lado aquello que se señala.
  • “El discanto reside en la línea que cantan la trompeta y saxo tenor, en la primera parte a unísono y en la segunda parte desdoblándose a dos voces”
  1. Ya inventaron una cosa nueva: el discanto a dos voces. Si les yo digo que les falta mucha formación musical para entender el contenido de mi análisis y que es por esa razón por la que se niegan a reconocerlo como análisis, se muestran muy ofendidos. Así es la ignorancia y la mala fe, se ofende al ser descubierta. 
  2. Esto fue lo que dije yo en mi análisis crítico: “El Bajo y el Discanto constituyen el armazón a dos voces de toda obra musical, si pudiéramos traducir a construcción material este armazón a dos voces de esta composición en cuestión, se vendría abajo en un santiamén. No hay elaboración tonal, contrapuntística, entre el Bajo y el Discanto, la unión de ambos es un puro desorden, desorden que cualquier oído podría detectar fácilmente, si lo que está ejecutando el contrabajo, lo ejecutara, una octava más aguda, un violonchelo”. El “análisis” de la relación Bajo y Discanto realizado por este compositor pretende en vano ponerse por encima de mi análisis; lo grave es que si este compositor se atreviera a presentar la escritura del conjunto a dos partes Trompeta y Saxo (unísono) / Bajo, y la escritura del conjunto a tres partes Trompeta / Saxo / Bajo, encontraríamos que no tendría nada que decir, ni siquiera podría señalar los elementos de ese contenido, y mucho menos  explicarlos.

Abstracto quiere decir que tiene muy pocas determinaciones, concreto quiere decir que tiene muchas determinaciones; si tenemos, por ejemplo, una semilla de manzana frente al árbol que da manzanas, la semilla es lo abstracto y el manzano es lo concreto. ¿Qué sucede con el saber de estos músicos? Que es demasiado abstracto, esto es, que es demasiado simple, demasiado pobre; y necesariamente ese saber sólo pude producir lo abstracto, lo demasiado simple, lo demasiado pobre. Son jóvenes y tienen toda una vida por delante para aprender; pero aprender es negarse a sí mismo, y hay que ser muy valientes, cuando uno ocupa un puesto en el universo artístico, universo local, para atreverse a negarse.



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